En el camino de Santiago: un paseo por Navarra

EL CAMINO DE SANTIAGO NAVARRO.

5.-Cirauqui (3)
Cirauqui.

Para un oriundo de Santiago de Compostela, hacer el Camino de Santiago significa realizar el recorrido contrario al de resto de peregrinos: la “vuelta a casa” se hace durante el propio camino, no después. Sin embargo, si bien la meta es distinta, se vive con la misma intesidad con la que lo vive cualquier peregrino.

En mi caso, el recorrido elegido fue el del Camino Francés, comenzando en Roncesvalles, el primer pueblo español en el que se suele pernoctar. Setecientos setenta quilómetros me separaban de mi casa. Aunque tan solo llegué hasta Logroño en esta primera parte del camino, encontrarme a tanta distancia de Santiago y con solo un par de piernas como vehículo, me hizo sentir una cierta desprotección, acompañada de esa sensación de libertad que tan bien se explica en la poesía romántica.

5.-Viana. Iglesia de Santa María.
Viana. Iglesia de Santa María.

La primera etapa del camino me llevó desde Roncesvalles a Zubiri, de cuatrocientos veintinueve habitantes, lo que lo convierte en una gran urbe si los comparamos con los veinticuatro de media de Roncesvalles. Los veintiún kilómetros y medio que separan ambas poblaciones se hacen entre un sendero montañoso, agradable y sombreado, lo que se suele agradecer en pleno agosto. Es la etapa más agradable de las seis que separan Roncesvalles de Logroño, a pesar de tener que subir, casi al principio del camino, cuando la forma física todavía no es la mejor, el Alto de Erro.

La segunda etapa nos lleva a Pamplona, la primera ciudad propiamente dicha del camino. Es una etapa de veinte kilómetros y cuatrocientos metros que se hacen cuesta arriba, literal y metafóricamente, en varios momentos, pero que se ven compensados por las vistas. Se atraviesa, antes de llegar a Pamplona, el pueblo natal de Miguel Indurain, Villava.

2.-Irache (1)
Irache.

Tras llegar a esta ciudad de aproximadamente doscientos mil habitantes, volvemos a dirigir nuestros pasos hacia un pueblo pequeño, Puente la Reina, de dos mil ochocientos treinta y cinco habitantes, donde descansaremos para retomar el camino al día siguiente. Esta etapa es de veinticuatro kilómetros, y se puede resumir en una gran subida al Alto del Perdón, que permite disfrutar de vistas increíbles, seguida de una llanura que se atraviesa sin el cobijo de ninguna sombra, lo que, en pleno verano, puede resultar verdaderamente duro.

7.-Camino
De camino.

De Puente la Reina salimos para, tras veintidós kilómetros de caminata, llegar a Estella, la ciudad que dio nombre al pacto antiterrorista de mil novecientos noventa y ocho. Es además, una ciudad señorial, que guarda en su zona histórica el recuerdo de su tiempo de mayor esplendor, durante los siglos XI y XII. Cuenta con poco más de catorce mil habitantes, y, por lo que pude percibir, es una villa en la que el idioma vasco está presente.

La penúltima escala de esta semana de Camino se para en Torres del Río, un pueblo a veintinueve kilómetros de Puente la Reina. Aun siendo la etapa más larga, se hace con relativa comodidad por la ausencia de desniveles exagerados durante el camino, y por la casi obligada parada que se puede hacer para descansar en el pueblo de Los Arcos, a tan solo diez kilómetros del lugar de destino. Torres del Río es un pequeño pueblo de ciento cuarenta y cuatro habitantes, en el que resulta evidente, más evidente si cabe que en el resto de pueblos que se han ido atravesando, que el turismo derivado del Camino de Santiago es una fuente fundamental para su supervivencia.

6.-Roncesvalles (5)
Roncesvalles.

Finalmente, se sale de Torres del Río para caminar veinte kilómetros y llegar a Logroño, última ciudad de esta primera parte del Camino, y primera no navarra, sino riojana. Logroño es una ciudad próspera, típica del Norte de España, y muy acogedora y abarcable, de ciento cincuenta mil habitantes. Será la ciudad desde la que retome el peregrinaje en la próxima ocasión, desde la cual pasaré de estar rodeada en mi camino por los bosques navarros, a la gran meseta castellana, y cuando vuelva a escuchar “¡Buen Camino!”, el saludo típico entre peregrinos, que acompaña desde el comienzo del viaje, sea donde sea, hasta la Plaza del Obradoiro.

Sobre la autora.

Sofía Jiménez Fernández es oriunda de Santiago de Compostela, estudiante del grado de lengua y literatura inglesas, y profesora a tiempo parcial. Persona de vasta cultura, los lectores de la revista nos veremos bien recompensados con su buen hacer literario y la gran variedad de temas de los que puede tratar. 😀

2 thoughts on “En el camino de Santiago: un paseo por Navarra

  • 02/06/2013 at 10:34
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    Este artículo me ha emocionado mucho. Soy argentina viviendo hace 13 años en los estados unidos, e hija de gallegos. Hace unos años fui por primera vez a la patria de mis padres (y mía también en mi corazón). Pude estar en la casa donde vivió mi madre, donde mis abuelos la criaron. ¡Qué emoción tan grande! Por primera vez tuve la alegría de conocer, abrazar y convivir dos semanas con mis primos. Me alojé junto a mi familia, ex esposo y dos niños, en la casa de una prima que a pesar de la distancia (ella en Santiago de Compostela y mi madre en Argentina) siempre se carteaba con mi madre. Mi prima era su ahijada. Allí gracias a ella y su esposo, nos han hecho recorrer el hermosísimo Santiago de Compostela y otros sitios. Llevo en mi corazón esos bellos sitios y por supuesto a todos los primos y primas y sus familias que he podido conocer. Lamentablemente he perdido la agenda donde traía los teléfonos de mis primos. Creo han pasado cinco años de nuestro encuentro y espero tener vida (y recursos) para poder abrazar a mi querida familia otra vez.
    Gracias por su contribución, su artículo me caló muy hondo y lo aprecio muchísimo.
    Dios le bendiga.
    Silvia Gloria Smith (apellido de casada)
    Silvia Gloria López Vázquez (apellidos de mi padre y madre)

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